En torno al análisis de textos escolares

Por Prof. Luis Carlós

Introducción.

En el presente trabajo presentamos algunas consideraciones en torno al análisis de propuestas editoriales, en textos escolares de Ciencias Sociales para la E.G.B.

Partimos del planteo acerca de la organización y tratamiento de los contenidos, la información e ilustraciones, a la vez de preguntarnos sobre los distintos aspectos involucrados en la producción del texto escolar, entre otros:

  I - El libro de texto.

Es una realidad indiscutible que los textos escolares han sido, desde su existencia, un medio básico en enseñanza, e incluso hoy día a pesar de la proliferación de medios posibles a utilizar, continúa primando en las escuelas el uso de los libros de texto como material didáctico.

El libro escolar resulta ser un dispositivo privilegiado en los procesos de selección y traducción de los contenidos de la enseñanza, ocupa un lugar predominante en los procesos de organización y selección de los contenidos que serán enseñados en el contexto del aula. Su especificidad radica en que en tanto que es producido por fuera de las organizaciones que componen el aparato escolar, debe situarse a mitad de camino entre el diseño curricular oficial y las necesidades y demandas que surgen del y en el espacio áulico. Es decir que si bien, no forma parte del organigrama escolar, constituye una herramienta clave de los procesos de enseñanza y aprendizaje que ocurren en el contexto del aula. (S. Grinberg)

Vale decir también, que el texto escolar ha sufrido importantes modificaciones en los últimos años. Épocas anteriores, (no tan lejanas) el texto escolar, era elaborado como un libro de estudio, donde preponderaba la transmisión de información y se incluían preguntas al final del capítulo orientadas generalmente a comprobar el aprendizaje memorístico de la información o los juicios del autor. Básicamente hemos dado en llamar a este tipo de elaboración, estructura organizativa tradicional.

Actualmente, el texto escolar es confeccionado teniendo en cuenta otros aspectos: como herramienta de uso en el aula, tanto para alumnos como docentes, como material en donde se encuentran y desarrollan no sólo contenidos, sino también propuestas y actividades concretas para que los alumnos realicen en el aula u otros ámbitos.

Si pensamos en una estructura organizativa actual, aceptando que existen diferencias lógicas, por lo general encontramos una organización compuesta por:

El estudio de los textos escolares se ha realizado desde diferentes líneas de estudio y con perspectivas muy variadas, las que van desde el interés por analizar la relación entre el número de libros por estudiante y los progresos escolares, hasta trabajos centrados netamente en la calidad del texto considerado como recurso para la adquisición y transmisión de conocimientos (estudios sobre la transposición didáctica en los textos escolares, sobre los valores implícitos que transmiten los libros, entre otros). (M.Rinaudo y Otros)

El texto escolar es considerado por diversos autores como un "libro complejo", pues, además del texto, son de gran relevancia las ilustraciones, fotografías, anexos y elementos bibliográficos que complican su configuración y su fabricación, que enriquecen su valor documental y que, por supuesto, aumentan el precio de costo. La imbricación semántica entre texto e imagen, especialmente significativa en este tipo de mensajes bimedia, hace que su estudio sea difícil y complicado.

En razón de la importancia del uso de la imagen como lenguaje con códigos propios y en virtud de su potencial para la transmisión de información, para el presente trabajo las ilustraciones comprenderán a las imágenes que puedan aparecer en el texto escolar, ya sean fotografías, recreaciones pictóricas, dibujos, croquis, mapas, caricaturas u otros tipos de imágenes. El análisis comprende a su valor didáctico y a la adecuación en general, tanto al texto que pueda acompañar a la ilustración como al sentido de su inserción dentro del texto.

Es además cierto que en los libros escolares la imagen se convierte en un elemento de extraordinaria importancia (Delannoy, 1.981; Colás, 1.989; Costa, 1.990a; Deforge, 1.991e). Aunque son también muchos los autores que afirman que en la mayor parte de los casos la imagen asume en papel secundario en relación al texto: es el texto el que fundamentalmente aporta la información y el que determina el eje paradigmático del libro, siendo la imagen un elemento complementario (Buj, 1.973; Maillo, 1.973; Duchastel, 1.978; Kozma, 1.991; Terlow y Woudstra, 1.993). ( María Paz Prendes Espinosa, en Revista Píxel – Bit Nº 6, Investigación sobre imágenes en textos escolares)

Desde una perspectiva educativa, puede pensarse que las ilustraciones que contiene el texto escolar supone capacitar a los alumnos para establecer relaciones entre un contenido y su expresión, y presupone una competencia textual del lector entendida, como dominio de las reglas de uso que rigen los mensajes visuales en cuanto sistemas de representación.

Cuando presenciamos una imagen gráfica estamos ante un texto visual que actúa en tanto sujetos de la cultura, atravesada e inmersa en el mismo contexto que la produce, reproduce o elabora, no es neutra ni casual, constituye un discurso iconográfico.

... regido como todo lenguaje por reglas de orden sintáctico (que determinan las relaciones entre signos ), reglas de orden semántico (que estructuran las relaciones entre los signos y lo que denotan) y reglas de orden pragmático (que condicionan las relaciones entre los signos y los usuarios) . Estamos ante una imagen, es decir, ante un conjunto de procedimientos sintáctico-semánticos y pragmáticos que determinan un discurso iconográfico que exige ser actualizado en un proceso interpretativo. (Carlos Loma, en revista Ciberaula Quaderns)

En una serie de preguntas llevadas a cabo en un reportaje a distintas personas, como editores o profesores extrajimos:

El libro de texto es un fabuloso formador del capital simbólico. El libro no es la escuela, no es el aula, no es el maestro o el profesor; el libro es un libro. El libro es un auxiliar informativo. Si fracasa en esta función  y puede fracasar por varias razones: porque su información es imprecisa, o incorrecta, o incomprensible, o aburrida- no sirve. Si el libro de texto fuera considerado como un libro, estaría tan sometido a crítica como el diario. Pero como son objetos despreciados, no son sometidos a crítica. La crítica recae sobre el género, no sobre el libro. En este sentido, aún falta en la Argentina que el libro de texto sea considerado un objeto de estudio de las ciencias sociales. (Lucio Schwarzberg, editor y autor)

En rigor, un libro de texto (de lengua, literatura, matemática, biología, historia, geografía, etc), es un material escrito que tiene como objetivo comunicar ciertos contenidos de los diseños curriculares de un sistema vigente en el país y propuestas metodológicas para el aprendizaje, para los distintos niveles educativos. En general, el libro de texto es el material a través del cual los alumnos estudian lo que el profesor les pide (todavía hay quienes marcan, de tal página a tal otra) (Susana Itzcovich, profesora en Letras)

Así pues, encontramos diversas y variadas concepciones que se refieren al texto escolar y a los manuales escolares, pero en general hay coincidencia en señalar algunas características comunes que elaboramos así:

  Consideramos que en base al material recogido, presentar la siguiente definición:

Entendemos los textos escolares como al material escrito, editado por empresas públicas o privadas y producido para ser empleado tanto por alumnos, como docentes en las instituciones educativas sean públicas o privadas que vuelca en su interior contenidos, ilustraciones e informaciones recogidas y seleccionadas intencionalmente, e incorpora propuestas metodológicas para el aprendizaje de acuerdo al nivel, a las políticas educativas y a los diseños curriculares vigentes.

La información es un término que utilizamos a menudo y puede adquirir significados distintos. Una posible definición de información sería "aquello que nos es útil conocer, para hacer algo". Puede parecer una definición muy general, pero aparecen en ella dos palabras que nos parecen clave: "útil" y "hacer". Con ello queremos decir que la información que recibimos continuamente debería servirnos para algo (sino toda, sí buena parte de ella), ya que en caso contrario la información propiamente dicha, sería simplemente una sucesión de palabras o imágenes que pasan ante nosotros y se pierden en el olvido más absoluto.

Podemos distinguir que hay información que nos resulta básica, inmediata, como por ejemplo cuando salimos de casa y llueve, tomaremos un paraguas. Otro tipo de información nos exige una reflexión o un pensamiento mas detenido, como por ejemplo un agricultor que decide por las características del suelo, el clima, etc., determinado tipo de cultivo. La información que nos ocupa es una parte de lo expuesto, y se complementa con aquello que involucra a un país, a su gente, una visión de conjunto sobre el estado del mundo.

II - La propuesta editorial

Las propuestas editoriales, en relación a los textos escolares, y nos referimos en especial al campo de las ciencias sociales, requieren de mucha edición, y de todo un equipo de trabajo compuesto por investigadores y docentes, encargados de la elaboración de los contenidos y de su presentación u organización. Conjuntamente trabaja un amplio equipo de técnicos ocupados de las cuestiones de impresión, diseño, fotografías, etc., que hace del libro de texto escolar una tarea compleja.

La actualización de los contenidos depende de la calidad del editor curador (no del publisher). Él es quien selecciona o propone a los autores. Debe conocer el campo académico, intelectual o científico de la materia que va a editar. La entrada de nuevas teorías y objetos de conocimiento en los libros de texto depende en gran medida, del editor. Hay además, otra vez, una cuestión de mercado. (L.Schwarzberg, editor y autor)

Las editoriales no pueden alejarse de las tendencias didácticas dominantes del momento, debe existir cierta concordancia con el sentido común, con las influencias de opiniones institucionales, y en el caso de empresas privadas deben existir criterios de marketing que permita la competencia y no quedar fuera del mercado. Dados los tiempos que corren en nuestro país, el Estado a través del Ministerio de Educación lleva adelante el Plan Social de la Secretaría de Políticas Compensatorias con fondos otorgados por el Banco Mundial, y se celebran contratos con editoriales, que a decir de Lucio Schwarzberg:

Algunas editoriales editan libros ad - hoc, de mala calidad - no solo material -, para cubrir la cuota que el Estado les asigna. En este caso, el Estado es tratado como un cliente cautivo. Y lo que es peor: este mecanismo profundiza la desigualdad, en la medida en que los chicos de bajos recursos reciben libros de bajos recursos.

Considerando esto último, hay veces en que el libro de texto se constituye en el único libro que manejan los chicos en la escuela, tanto en sectores sociales de bajos recursos económicos, como en otros que no lo son tanto.

Se hace ineludible también, hablar de ciertos criterios de lecturabilidad del texto escolar, vinculados a la legibilidad, y que resultan importantes para la facilidad o dificultad de comprender el texto. Entre otros, tamaño y tipo de letra, extensión de la línea, interlineado, tipo de papel, impresión, diagramación, uso de colores, resaltados, espacios, etc. (S. Itzcovich)

El propósito de las investigaciones sobre la legibilidad es mejorar la calidad del texto escolar para que responda de manera más ajustada a los requerimientos del proceso de comprensión de la lectura. En la formación de esta línea de estudios, bastante reciente, se han reunido las contribuciones de diferentes disciplinas, pero las de mayor relevancia para su desarrollo fueron sin duda la Psicología Cognitiva, y la Lingüística. (M. Rinaudo y otros)

Los aportes principales de la lingüística se refieren a los estudios sobre la coherencia textual, que contemplan por ejemplo a los indicadores de la estructura organizativa de los textos escolares (títulos, índices, introducciones, anexos, etc.), a las estructuras textuales (comparativas, secuenciales, causales, descriptivas) y su importancia en la comprensión y, las señalizaciones (evaluativas, opiniones del autor, frases introductorias, metáforas, numéricas, que ayudan al lector identificar y organizar las ideas relevantes, entre otras).

Desde el campo de la Psicología Cognitiva son relevantes las recomendaciones sobre organización de materiales para la enseñanza (el uso de los organizadores de avance y los criterios de organización sustancial, diferenciación progresiva, reconciliación integradora y lógica interna del material (Ausubel, 1978). De igual interés son las sugerencias sobre los beneficios de incorporar en el texto las recomendaciones para ayudar al lector en su proceso de comprensión (Vidal-Abarca, 1994). (en M.Rinaudo y otros)

Comentario final

El texto escolar, en nuestro caso el que involucra a las Ciencias Sociales, se enfrenta a éstas y a otras cuestiones no menos importantes. Sobre todo, hemos tomado dos cuestiones centrales que ya señalamos:

En primer lugar, reposicionar al libro en un contexto de transformaciones culturales y tecnológicas, de escala universal, en el que son cada vez más numerosos los soportes y vehículos de la información que le disputan una hegemonía de siglos.

En segundo lugar, y a escala local, conciliar la lógica empresarial con la lógica pedagógica en un contexto de transformación educativa que propone la construcción curricular permanente.

Por lo que el libro de texto adquiere legitimidad por su adhesión a los lineamientos curriculares, el diseño, la concordancia con el sentido común, a los nuevos enfoques. En este sentido:

Si queremos ser objetivos, la legitimación en Argentina se vincula con el hecho de que el libro de texto responda a los programas vigentes. (Susana Itzcovich)

Sin embargo, destaca esta misma autora, en México el libro de texto no necesariamente responde a un diseño curricular determinado, y permite un abordaje mas flexible y menos esquemático.

Conforme a lo desarrollado hasta el momento, no agotamos aquí las posibilidades de nuevas aperturas teóricas que puedan surgir a partir de lo expuesto. Mantenemos la preocupación de búsquedas de nuevas lecturas, o aportes que puedan enriquecer nuestro trabajo, y consideramos nuestra práctica de investigar, como señala Marta Souto , "...como una práctica social, que incluye la ética en todos sus órdenes: ya sea en la relación con la institución, con el equipo de investigación en conjunto y la producción de conocimientos."

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Grinberg, S. "Texto y contexto de los libros escolares". Documento en línea, en http://www.unq.edu.ar.

Rinaudo, Maria y Galvalisi, Celia "Consideraciones sobre la lecturabilidad de los libros escolares" Documento en línea en http://www.unq.edu.ar.

María Paz Prendes Espinosa, "Investigación sobre imágenes en textos escolares". Documento en línea en Revista Digital Píxel - Bit Nº 6, http://www.sav.us.es/pixelbit/sumarios.htm

Loma, Carlos, Documento en línea en revista Digital Ciberaula Quaderns http://www.ciberaula.es/quaderns/

Schwarzberg, Lucio Revista Versiones Nº 7 - 8, 1997.

Itzcovich, Susana Revista Versiones Nº 5, 1995.

M. Souto, y Otros. Corrientes didácticas contemporáneas, Paidós, 1998